En esta ocasión para comenzar queremos desearles que un año lleno de aprendizajes, momentos felices y sobre todo, mucho tiempo de calidad con la familia, es por ello que nos gustaría darle énfasis a este último punto porque creemos que es parte fundamental para el buen desarrollo de nuestros niños, además de que ayudaremos a mejorar su autoestima y los lazos serán cada día más fuertes.
¿Qué es un propósito? En palabras muy generales es cuando determinadamente decidimos llevar a la acción algún plan previamente pensado.
Entonces, ¿Qué propósitos pueden ayudarnos a ser una persona más saludable? Aquí les dejamos algunas ideas:
No es necesario ir a algún gimnasio para cumplir con la actividad física, podemos aprovechar e ir en familia al parque y jugar un partido de fútbol, basquetbol, voleibol, andar en bicicleta, pasear a nuestra mascota, etc.
Recordemos que son indispensables en nuestra dieta, ya que, a partir de estas, obtenemos vitaminas, minerales, fibras y nutrientes fundamentales.
Para estar sanos, la recomendación es crear con nuestros niños las listas de compras e involucrarnos en la preparación de los alimentos con ello creamos vínculos, generaremos recuerdos agradables a través de la comida y los chicos comenzarán a adquirir conocimiento sobre la comida saludable, lo cual es un muy buen hábito para su presente.
Un gran porcentaje de nuestro cuerpo está compuesto por agua, mantenernos hidratados nos ayuda a proteger nuestros riñones, mantener nuestra boca saludable, mejora la resistencia de los ligamentos, regula la temperatura de nuestro cuerpo y muchos otros beneficios.
Es importante que tomemos por lo menos 2 litros diarios de agua. Papá y mamá, recuerda que tú eres el principal ejemplo para tus niños. Si no consumimos la suficiente cantidad de agua es momento de empezar a hacer una dinámica familiar para motivar a todos los miembros a consumir más agua.
¡No olvidemos que podemos hacer actividades divertidas y en familia para
comenzar hábitos!
Una buena comunicación siempre será la base de relaciones armoniosas. Aunque cada persona tiene su propia manera de comunicar las cosas, ambos padres deben colaborar para que los niños vivan en un entorno incluyente que les permita sentirse libres para expresar lo que son, lo que sienten y lo que desean. El amor y la aceptación sustentan el diálogo en familia. Si aprendemos a comunicarnos con palabras sinceras y respetuosas, los niños recibirán mensajes de estímulo y así podrán satisfacer su necesidad de autoestima y pertenencia a su familia.
Para que una actividad se convierta en hábito, la tenemos que realizar durante 21 días seguidos, uno o dos hábitos a la vez, ya que, si hacemos más, podría costarnos más trabajo adaptarnos a los cambios y probablemente terminemos desertando.
Es muy importante recordar que siempre es más fácil y divertido cuando hacemos las cosas en familia.
Les deseamos de todo corazón que tengan un excelente inicio de año.